Mari Cruz Andueza de Jopoi. Entrevista publicada el 9 d'octubre de 2007 a diariovasco.com.
- ¿En qué consiste este sistema de microcréditos?
- Los microcréditos de Jopoi ofrecen alrededor de cien dólares por mujer para que con esto ellas puedan desarrollar su trabajo. El crédito no se gasta en lo que quieren, se hace un estudio de mercado, hay un seguimiento, y también se forma a las mujeres en el cálculo de costos, marketing, etc. Llevamos desde noviembre de 2006 con este sistema y en un año ya tenemos a más de seiscientas mujeres trabajando con los microcréditos. Ha tenido una gran aceptación entre la sociedad de Villarrica.
- Están siguiendo el sistema de microcréditos que en su día puso en marcha el nobel Muhammad Yunus con el banco Grameen Bank, ¿no es así?
- Sí, está basada en la experiencia que puso en marcha Yunus, pero en una escala mucho más pequeña. Nosotros estamos copiando su fórmula y nos está yendo muy bien. Nuestro sistema se llama KV Microcréditos.
- Al igual que en Grameen Bank, ¿los microcréditos son exclusivamente para las mujeres?
- No, hay un 5% de hombres que también reciben los microcréditos KV. No está exclusivamente destinado a la mujer, aunque sí es cierto que el 95% de las personas que reciben los microcréditos son mujeres. Con estos microcréditos han empezado a elaborar pan, pastas, comidas elaboradas, bordados artesanales... para después ponerlos a la venta.
- ¿Ha sido este sistema aceptado entre los hombres de Villarrica?
-Al principio, hubo muchas reacciones negativas porque el hecho que la mujer disponga de su dinero le quita mucho dominio al hombre. Sin embargo ahora, al ver que con este trabajo la situación familiar está mejorando, los hombres están aceptando que las mujeres reciban estos créditos. Realmente, el desarrollo es mucho más acelerado cuando es la mujer quien lleva adelante a la familia porque, al final, ellas piensan en la alimentación, en la ropa, en los hijos, en el marido y, en último lugar, en ellas mismas. Ahora les estamos diciendo que piensen primero en ellas y después en sus maridos.
- Entonces, además de mejorar su situación económica también mejora su autoestima.
- Sí, sin duda. Las mujeres están consiguiendo independizarse. El programa es muy bueno porque está haciendo tomar conciencia de su dignidad a la mujer. No sólo les damos dinero, sino que además reciben una formación. Les estamos ayudando a elevar su autoestima y a saber que tienen que ser respetadas.
- ¿Cómo se sustenta el programa de microcréditos?
- Esperamos que dentro de tres años se pueda autosustentar pero, de momento, funciona gracias a las ayudas de empresas de aquí. Behar Bidasoa canaliza las donaciones que se hacen desde la comarca. Pero no vamos a estar inyectándole siempre ayudas a KV Microcréditos, esperamos que con el propio desarrollo pueda autosustentarse en tres años.
- ¿Son los microcréditos el futuro para los países que están en vías de desarrollo?
- Yo creo que sí. Este sistema permite a las personas salir adelante con su propio trabajo y sin tener que depender de nadie. Las mujeres que trabajan en el sistema podrán independizarse en tres o cuatro años y ya no necesitarán que les prestemos dinero.

